Tinta que se queda
Somos un estudio de tatuajes que trabaja con cita, no con prisa. Cada pieza empieza con una plática: qué quieres, en qué parte del cuerpo, de qué tamaño en centímetros y por qué. De ahí sale un boceto propio, un rango de precio sin letras chiquitas y una fecha. Si lo que traes no va a envejecer bien en esa zona, te lo decimos antes de agendarte, no después de tatuarte.