Pincel, esmalte y pulso
Cómo trabaja el taller
Letra pintada a mano, no impresa
Cada trabajo se cotiza viendo la superficie: no es lo mismo una lámina nueva que una cortina de veinte años. Escoge lo que se parece a lo tuyo y mándanos una foto; te decimos qué lleva y qué no lleva antes de empezar.
Los precios cerrados salen después de ver la superficie y las medidas

En Tu Negocio pintamos letreros a la antigua: pincel, esmalte y pulso. Hacemos fachadas, cortinas, murales, vehículos y piezas de taller para negocios de Ciudad de México que no quieren verse como el de al lado. Empezamos por medir y por enseñarte un boceto; hasta que lo apruebas, agarramos el pincel. Lo que sale de aquí se puede retocar y se repara, que es lo que nunca vas a poder hacer con una lona impresa.
Trabajamos sobre lámina galvanizada, madera sellada, muro, cortina metálica y vidrio. Lo que se pinta afuera lleva esmalte y barniz; lo de adentro, acabado mate. Nada sale del taller sin que lo veas primero en boceto.
No hay muestras de ese grupo.
Un letrero chico de taller sale en tres a cinco días. Una fachada completa lleva de una a dos semanas contando el secado entre manos. Un mural grande depende del tamaño y del clima: en lluvia el esmalte tarda más en secar y no vale la pena forzarlo.
Afuera, con esmalte y barniz sobre una superficie bien preparada, entre cinco y diez años según cuánto sol y lluvia le pegue. Adentro dura mucho más. La cortina metálica es el caso difícil porque se raya al subirla y bajarla; ahí conviene el retoque cada tanto.
Con anticipo. Se cotiza, se aprueba el boceto y con el anticipo queda bloqueada la fecha en la agenda; el resto se paga contra entrega. En temporada alta —enero, septiembre y diciembre— la agenda se llena rápido, así que conviene apartar con tiempo.
No hay precio único y quien te lo dé por teléfono sin preguntar nada te va a cobrar de más o te va a quedar mal. El costo depende de la medida, de la superficie, de cuántos colores lleva y de si hay que subir. Mándanos una foto y las medidas aproximadas por WhatsApp y te cotizamos el mismo día.
Rotular no se aprende en una tarde: se aprende arruinando láminas hasta que la mano sostiene la curva. Ese tiempo es el que hoy te ahorra sorpresas — saber cuánta base pide una cortina oxidada, a qué hora del día no conviene pintar bajo el sol, cuándo un muro necesita sellador y cuándo sólo una lijada. Es la diferencia entre un rótulo que aguanta y uno que a los dos años se cuartea.
Primero vamos a ver el lugar y lo medimos; luego proponemos un boceto con la letra, los colores y las medidas. Con tu visto bueno y el anticipo, la fecha queda apartada. Preparamos la superficie, pintamos, filetamos y barnizamos. Al entregar te decimos cómo limpiarlo y qué esperar del sol y la lluvia. Si un día se raya, aquí estamos para retocarlo.

El taller no vende urgencia: vende un trabajo que aguanta. Por eso el secado entre manos no se acorta y por eso decimos que no cuando una superficie pide resane antes que pintura.
Efectivo · Transferencia · Tarjetas
Escribe qué quieres rotular, la medida aproximada y en qué superficie va. Si prefieres mandarnos la foto, WhatsApp es más rápido.