
Examen completo de la vista
Refracción digital con foróptero, tonometría para glaucoma y evaluación con lámpara de hendidura. Detectamos cataratas, DMAE, queratocono y más. Tu salud visual en manos de un optometrista titulado.
Desde el examen de refracción hasta la adaptación de lentes de contacto especializados. Aquí encuentras lo que las cadenas no ofrecen.

Refracción digital con foróptero, tonometría para glaucoma y evaluación con lámpara de hendidura. Detectamos cataratas, DMAE, queratocono y más. Tu salud visual en manos de un optometrista titulado.

Diseñamos lentes para cada etapa de tu vida: progresivos sin línea divisoria para ver de cerca y de lejos con un solo par, ocupacionales optimizados para la distancia de tu escritorio, y filtros de luz azul si pasas más de 6 horas frente a pantallas.

Fotografía del fondo de tu ojo sin necesidad de dilatar las pupilas. Te entregamos la imagen de tu retina para que veas su estado actual. Ideal para monitorear glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular año con año.

Ejercicios ortópticos personalizados para insuficiencia de convergencia, problemas de enfoque y fatiga visual crónica. Sesiones de 30 minutos con seguimiento semanal. Cada vez más niños y adultos la necesitan por el uso prolongado de pantallas.

En Tu Negocio entendemos que cada mirada es única. Desde Ciudad de México, nuestro equipo de optometristas titulados combina tecnología de precisión con un trato cálido y personalizado. No despachamos lentes: construimos la solución visual que tu estilo de vida merece. Cada examen es una conversación — te escuchamos, medimos con exactitud y te explicamos cada hallazgo para que tomes decisiones informadas sobre tu salud visual. Porque ver bien no es un lujo: es la forma en que vives, trabajas y conectas con quienes amas.

Llevamos más de una década atendiendo la salud visual de familias enteras en Ciudad de México. Hemos visto crecer a niños que llegaron con su primer examen escolar y hoy regresan con sus propios hijos. En cada consulta aplicamos la misma filosofía: precisión sin prisas, tecnología actualizada y la certeza de que detrás de cada par de lentes hay un rostro, una historia y una confianza que no se regala — se gana examen tras examen.
Todo empezó con una convicción sencilla: la salud visual merece más atención de la que recibe. En Ciudad de México, muchas personas pasan años sin revisarse la vista por falta de tiempo, de información o de acceso a un profesional cercano. Tu Negocio nació para cerrar esa brecha: equipo de primer nivel, optometristas que se toman el tiempo de explicar y precios justos sin letras chiquitas. Creemos que una comunidad que ve bien es una comunidad que avanza — y ese es el motor que nos mueve cada mañana al abrir las puertas.

No. Los lentes corrigen la imagen pero no modifican el ojo. Si al quitártelos ves peor que antes, es porque tu cerebro ya se acostumbró a ver nítido y ahora nota la diferencia. Tus ojos no empeoraron por usar lentes — simplemente ya sabes lo que es ver bien.
Los bifocales tienen una línea visible que separa la zona de lejos de la de cerca. Los progresivos eliminan esa línea y ofrecen una transición gradual entre todas las distancias: lejos, intermedio (computadora) y cerca. Son más estéticos y funcionales, aunque requieren un breve período de adaptación.
No. El agua —de alberca, mar, regadera o jacuzzi— contiene microorganismos como la Acanthamoeba que pueden adherirse al lente y causar una infección corneal grave. Siempre retira los lentes antes de cualquier contacto con agua.
Señales de alerta: se acerca mucho a la tele, entrecierra los ojos, se salta renglones al leer, le duele la cabeza al salir de la escuela, o su rendimiento bajó sin motivo. La mejor forma de saberlo es un examen visual —el primero se recomienda a los 6 meses, luego a los 3 años y después anualmente.
Depende de la modalidad: los desechables diarios se tiran cada noche; los quincenales cada 15 días; los mensuales cada 30 días. Usarlos más tiempo del indicado reduce la oxigenación de la córnea y eleva el riesgo de infección. Respeta siempre el calendario de reemplazo que te indicó tu optometrista.
Es un recubrimiento que elimina los reflejos en la superficie del lente. Reduce el halo alrededor de luces al conducir de noche, permite que los demás vean tus ojos sin el reflejo de la ventana, y en lentes de alto índice es prácticamente obligatorio. La mayoría de los pacientes nota una diferencia importante en comodidad visual.